Fantasía porno de Nina

Fantasia Nina

Todo empezó como un juego. Julián siempre tenía esa fantasía que se le había despertado hacía poco. Quería que yo fuera realmente una PUTA, una PROSTITUTA pagada.

Julián quería que el flaco que iba a estar conmigo solo fuera para sexo. Nada de ser dulce o besos, yo sería un objeto sexual para un extraño, mi cuerpo un depósito de las frustraciones y fantasías de alguien que no tenía más relación conmigo que el dinero que pagaría por mí. Hasta hacía poco mi educación tradicional hubiera hecho que me horrorizara de solo escuchar una propuesta así, pero desde que las cosas entre Julián y yo habían cambiado me había liberado y descubrí que mi mente podía ser tanto o más perversa y morbosa como la del peor; así que la realidad es que me lo estaba pensando.

El morbo de ser una prostituta de pago finalmente pudo más, obvio que había ciertas cosas que me daban miedo y dudas, más miedos que dudas respecto a la seguridad, así que acepté a condición que Julián estuviera presente. Si esa condición se cumplía no estaba dispuesta a quedarme con la duda. Los arreglos previos no los supe en detalle. Julián sería mi dueño y como tal iba a decidir cómo, a quién y por cuánto me vendería. Había llegado el gran día. Estaba súper nerviosa, lo que más me asustaba es que se pusiera violento y que Julián no lo pudiera controlar, por lo demás el corazón se me salía del pecho, en definitiva, iba a garcharme a otro tipo mientras Julián me miraba -y esa siempre había sido mi fantasía, porque sabía que Julián había estado con otras y quería que tuviera que verme con otro tipo, tal vez aprendería una lección y encima me iba a hacer unos manguitos.

El chico del parking me abrió la puerta del auto y yo bajé y pude notar como recorría con su mirada mis piernas largas que nacían en unos zapatos de taco alto rojos y terminaban en el mini short negro que apenas tapaba el inicio de mis nalgas. Así entramos al hotel y mientras Julián atravesaba el Lobby yo me quedé mirando a la nada pensando en lo que estaba por hacer, dudas miles: sería lindo, joven, como me trataría, la pija que tendría y en el fondo cómo se sentiría Julián de verme follar con otro, mi pequeña y dulce venganza disfrazada de cumplirle su fantasía. Así pensando en estas cosas es que me toma del brazo, Vení… ya estamos registrados, vamos a la habitación.

N: No hay nadie…

J: No -ahí pensé que en realidad Julián no se había animado y que tendríamos un encuentro súper romántico en un lujoso hotel de BA, pero me equivocaba…- Todavía no, va a llegar en un rato, así que te tenés que preparar… tranquila, yo te voy a ayudar.

Empecé a temblar descontroladamente, se acercó, me besó largo y a mitad del beso me apretó por sobre la ropa el coño, me relajé al instante. Se dió cuenta.

J: Bueno, dale que el cliente va a llegar en cualquier momento. Quédate completamente desnuda y con los tacos. Obedezco, me saco la parte de arriba, no llevaba corpiño, total con mis tetitas siempre quedan bien las remeritas y me gusta el tacto de la tela sobre mis sensibles pezones. Me bajo el mini short y cuando estoy por sacarme obediente la tanga, me dice.

J: Y eso? Es nueva? Mi satisfacción fue enorme, se había dado cuenta que me había comprado algo para el cliente y no para él. Mi plan de que me celara, aunque fuera un poco estaba funcionando.

N: Si -dije con inocencia.

J: Ok, entonces déjatela puesta, si es algo para el cliente que la disfrute, mejor. Me hizo poner en cuatro sobre una mesa ratona

N: Pará… qué hacés?

J: Te voy a atar

N: Y eso? El te pidió?

J: No me parece que sea algo importante, es como va a hacer, vos hoy trabajás para mi, y el que negoció la venta fui yo. Vos vas a ser obediente, como quedamos no podés hablar, él no te va a coeger sin forro, no te va a pegar ni a lastimar y puede acabar cuantas veces quiera donde quiera, si es dentro tuyo con forro si es fuera como quiera, ah… y nada de besos. Está claro? Silencio

J: Está claro? Silencio interrumpido por el tel.

J: Si, ok, si digale que en unos minutos bajo a buscarlo -Ahora hacia mi- Está claro? Tu cliente ya está abajo.

Cuando me dijo esa frase entendí que todo estaba siendo real y que era el momento de demostrarle pero también demostrarme que tenía decisión, que tenía los ovarios para bancarme lo que viniera y que además confiaba en él.

N: Si, está claro. Me pongo entonces así en cuatro así me atás?

J: Así me gustaN: Cómo se llama?

J: No le vas a hablar, no te acordás?

N: Igual, de curiosa, no se…

J: Cliente, se llama Cliente, no es nadie para vos.

Ya había terminado de atarme, los brazos apoyados sobre los antebrazos firmemente atados a la mesa, mis tobillos atados dejando bien abiertas mis piernas al otro extremo de la mesa, todo esto frente a la vista imponente del atardecer sobre los docks de Puerto Madero. Pero la vista duró poco, me cubrió los ojos. Yo me imaginaba como me veía… Totalmente expuesta, mi vagina y mi ano preparándose para lo que vendría aunque no estaban a la vista porque estaban a cubierto por mi nueva tanguita, mi única distancia entre mi sexo y el mundo exterior.

Pensando en estas cosas estaba cuando se abre la puerta y siento pasos de varias personas. Me estremezco

N: Quién es?

C: No era que no iba a hablar?

J: Sabés que no tenés que hablar, soy Julián quédate tranquila, estoy con tu cliente.

Siento una mano en la espalda mientras me dice esto y me tranquilizo, es la mano de Julián. Siento pasos a mi alrededor, alguien que camina en silencio mientras da vueltas alrededor mío. Después de unos segundos que parecieron horas, Julián se aleja y los pasos del cliente también, escucho que cerca mío hablan

C: Es tal cual las fotos que tenían en Poringa, y tal cual los videos que me mostraste, cumpliste tu parte del trato, tomá -escucho como cuentan billetes, no se cuántos, y me pregunto cuánto valgo para ellos

J: Gracias, están claras las reglas, ¿no?

C: Si, quedate tranquilo

Los pasos se acercan y siento como me estremezco al contacto con la llema de los dedos del cliente, una mezcla de pavor y calentura, de extrañeza por el contacto de una mano extraña, hacía tanto que no me tocaba otra persona y sobre todo de tremenda realidad. Tener los ojos cubiertos había hecho que estuvieran todos mis sentidos súper alertas y todo me parecía más real que nunca antes en la vida

C: Estás linda pendeja… Muy pero muy linda… Lindo cuerpito, lindo culito… y ya vi lo que podés hacer, creo que nos vamos a divertir.

Lo que sentía es indescriptible, quería gritar, quería irme pero también quería quedarme y sobre todo quería ver al tipo que había pagado por mi, y quería ver al tipo que Julián iba a tener que ver cómo me cogía, como le chupaba la pija y como le pedía la leche con la mirada

C: Estás nerviosa? -Asentí con la cabeza.

C: Tranquila, Julián te vendió y por la próxima hora vas a ser mía, así que no podés estar nerviosa… ahora te voy a descubrir la cara porque es lo único que no pude ver antes Me saca la venda y veo en primer plano la cara de un tipo de mediana edad, andaría por los 50, pelo canoso, pero al menos tenía algo de pelo; no era especialmente feo pero tampoco es lo que se podría decir atractivo, me sonríe

C: Que cogida te voy a pegar… que buena inversión que hice… y esa carita… Julián, sos todo un caballero, estuve con cantidad de putas, se nota que esta es su primera vez, gracias! Se para y mientras se para noto que es de complexión grande, bastante grande, debió jugar al rugby o hacer natación en su tiempo, pero el tiempo no había pasado en vano y los años y la buna vida le habían dejado unos kilos de más, varios para ser sinceros. Giro la cabeza y le mando una mirada fulminante a Julián que se notaba estaba disfrutando de toda la situación. Mientras estoy en eso una mano me agarra de los pelos

C: Chupá -el se había bajado el pantalón y los calzoncillos que estaban enroscados en sus pies. Miro la pija flácida, los vellos púbicos entrecanos y me di cuenta que esto no es lo que me imaginaba. No era un negro de metro noventa todo tuneado, tampoco un rubio surfer australiano… Claro esos no necesitan de putas… Como si Julián me leyera la mente -cosa que pasaba habitualmente me dice

J: Dale, hacé caso, el señor ya pagó ahora te toca trabajar. No me hagas repetirlo. Disculpá, como decías, es su primera vezC: Tranquilo, deberías hacerme un descuento, te la voy a dejar como si hubiera ido a la universidad… jejeje. Dale flaca, chupá! Levanté un poco la cabeza y como pude me metí el miembro flacido en la boca, era dificil por la posición y porque no tenía mis manos. Al principio me dio un poco de cosa, la verdad no era lo que esperaba, yo esperaba hacerle el amor a un bombón mientras Julián se pensaba que me vendía, pero esto era otra cosa, esto era en serio, este tipo no se cogia a nadie si no pagaba y ahora me estaba pagando a mí. La pija se le fue poniendo más dura y fue creciendo de tamaño. Ahí empecé a calentarme, una pija era una pija y esta era enorme, más grande que la que había visto alguna vez en un viaje, mucho más larga que la de Julián y mucho más gruesa, tal vez después de todo Julián igual tendría celos. La empecé a chupar con devoción, estaba realmente caliente, le estaba haciendo el amor a esa pija con mi boca y me había olvidado de Julián, del hotel y de todo, solo quería que me cogiera.

N: Cogeme

C: Te repito, vos no hablás nena, vos no pedís nada, vos no decís nada. Che, si vuelve a hablar o le aplico un correctivo o damos de baja el trato. Veo que Julián asiente y me mira. Ya se lo que significa. Vuelvo a chupársela al cliente que, al menos a mi me lo pareció, tenía la verga todavía más grande. La saca y bruscamente me la mete en la boca con violencia, casi me muero, me estaba atragantando, pero a él no le importaba nada. Logre zafarme un poco como pude para poder respirar. N: estás loco?? Anda despacio me vas a asfixiar!!

C: esta te la perdono, no vuelvas a hablar porque si no lo de recién va a haber sido una muestra gratis. – Y me vuelve a enterrar la pija en la boca. En la confusión escuchoJ: Déjate de joder, querías que te vendiera, así lo hice, ahora sus una prostituta, si el cliente quiere que te calles te callás, no es tan jodido de entender! Entendí que era verdad, mi cuerpo había sido vendido y por una hora yo tenía que hacer caso, abrí mi boca pare recibir esa pija grande y el entro con suavidad. Se le empecé a chupar, me la tragaba más. De reojo lo miro a Julián y veo que tiene su pija fuera del pantalón, totalmente al palo. Lo miro a los ojos y se la chupo con más fuerza al cliente. Se notaba que se le había ido de las manos, vió en mi mirada como lo provocaba, como estaba disfrutando de esa pija que era más grande y gruesa que la de él, pero el muy turro también lo estaba disfrutando. Leo en los labios de Julián

J: que PUTA que resultaste ser. Sos una HIJA DE PUTA, bien PUTA. Me calentás mal PERRA Esas palabras aspiradas de Julián me súper calentaron. Largué la pija y me concentré en los huevos del cliente, los lamí como si tuviera que lustrarlos, con un cariño y un cuidado como nunca hice, las rodiilas me dolían y los antebrazos también, pero esos huevos eran deliciosos

C: Cómo la chupa tu mujer, una verdadera puta, veo que no la sacaste al mercado sin saber qué tenía hacer. El cliente se aleja de mi se desnuda, y queda a la vista que en algún momento debío tener su público pero que ahora el tipo era poco menos que nada, se pone un forro y va atras mío. Se lo que me espera, se que en P! soy conocida por bancarme cualquier cosa en el orto pero esa pija me asusta, quiero decirle, Despacito, mójamelo, me entra todo pero con paciencia… pero tengo miedo de hablar, se que no puedo, así que solo espero lo mejor de este encuentro.

J: la tanga me enteré que se la compró para vos, así que hacé con ella lo que quieras. Claro, me había olvidado que seguía con la tanga puesta, unos dedos que me rozan y de un tirón la tanga queda destruida, mi calentura fue extrema. Siento una mano en cada nalga y mis cachetes se abren un poco, siento como una escupida y me da un tremendo asco, pero se que es mejor eso a que me rompan el culo a pelo. Era obvio que el hijo de puta este habiendo pagado por mi ogete no lo iba a tratar con demasiado respeto, entró. Fue con violencia, directo a mi culo.

N: Ayyy!!Me duele!!! Paraaaaa

C: NO -una fuerte nalgada- Te voy a romper el orto y vos te vas a callar. La sacó y la volvió a meter con fuerza, violencia y profundidad. Me dolía, me dolía mucho. Sentía como mi ano era destrozado. El cliente estaba en la suya, bombeándome como si mi culo fuera una concha perfectamente  lubricada. Ahora me daba unas palmadas en mi cola y se sacudía dentro mío. Julián veía como un extraño literalmente me destrozaba el ano. No le importo tampoco. Él estaba súper caliente. No podía creer como este tipo se estaba cogiendo a su mujer. Yo sabía que le daba celos mal pero el morbo era mayor, su calentura superaba cualquier celo.

J: PUTA. PUTA. PUTA. Sos tremenda PUTA. No me podes calentar así, me haces mal!!

C: Sos una hija de puta! No importa lo que haga te la bancás. Se ve que el hecho de que tuviera aguante lo frustró al cliente que empezó con embestidas continuas, sacado y entrando. Era súper placentero pero el dolor también extremo. Empezaron  a caerme lágrimas, Julián las vió y creo que acá empezamos a cumplir verdaderamente su fantasía. Entablamos un díalogo mudo, el hablando sin emitir sonido y yo contestando con la mirada o la cabeza

J: Te duele? Asentí

J: Querés que pare? Asentí, el sonrío.

J: Pero no va a parar, sos mía y te vendí, y el te compró durante una hora para romperte el culo. Y es lo que está haciendo Lo miro anodada. Todo lo que dice es cierto, y con cada embestida del cliente es como si empujara las lágrimas de mis ojos

J: Hoy sos una prostituta, no una perra, no una trola, una prostituta. Te vendiste, aceptalo!

Cerré los ojos y me concentré en lo que me estaba pasando, el culo me ardía y sentía mis entrañas revueltas el maquillaje ya debía estar todo corrido y sobre todo esto era real, un tipo había pagado para romperme el culo, y yo me había vendido. Las lágrimas empezaron a brotar desconsoladamente, no ya de dolor físico, era una puta! Como en un sueño, vi a Julián como se deslechaba encima, salía mucha. En otro mundo, en otro tiempo tenía muchas ganas de chupar toda su lechita, toda.

Y el recuerdo de ese otro mundo hizo que acabe como nunca lo había hecho, con cada orgasmo sentía como se contraía mi esfinter sobre la pija enorme del cliente que en un momento saca su pija con furia, tira el forro al piso y se pone sobre mi espalda -como si fuera una perra- y se empieza a hacer una paja furiosa, siento como la punta de su pija toca mi cabeza, y cada tanto recibo un golpe involuntario en la nunca con su frenética mano. Giro la cabeza para mirar a este tipo que me había roto el culo cuando recibo el primer impacto de su esperma en mi cara, me giré y el resto de la leche fue a parar a mi pelo. De reojo vi como Julián acababa nuevamente.

C: Que buena que estás, la mejor puta que tuve nunca!

J -mientras se vestía-: Te pasaste 5 minutos pero no hay drama El cliente se vistió y pasó al baño apenas unos minutos, yo seguía atada, enlechada y con sentimientos encontrados. Julián se acerca y me dice:

J: ¿Qué puta que sos, eh? Como te movías cuando te rompían el culo. Entendés que hoy fuiste una puta, no? Yo no podía hablar, lo miraba desde la distancia. El se paró nuevamente y acompaño al cliente hasta la puerta. Volvío y me desató, sin decirnos nada. Me senté en el piso frío, abatida. El se paró:

J: Te repito, ¿cómo disfrutaste eh? En el fondo te encantó follarte a otro delante mío, no?N: SiJ: Sos tan puta – Sacó su pija del pantalón- No tengo más leche para echarte, me la secaste, pero si tanto te gusta la pija y tanto podés disfrutar de que te culee un extraño… Y mientras decía esto empecé a sentir como su orina caliente caía por mi cuerpo y por mi cara. Siempre supe que él quería probar eso y siempre me había negado porque me parecía humillante, pero ya mi voluntad no podía más.

J: Chúpala y disfrútala, los 5 minutos que le sobraron a él los estoy usando yo, Prostituta.  Metió la mano en el bolsillo, había un paco grande de billetes, se ve que al menos me había vendido cara, saca tres billetes de cien y me los tira.

J: Tomá, esa es tu parte Lo miro:

J: Si querés más la próxima no hables. Ahora andá a bañarte y te quiero afuera en no más de 10 minutos.

Me fui abatida a bañarme, apenas podía caminar por el dolor en el culo, pero también en el espíritu. Tardé poco en bañarme, no quería escucharlo a Julián protestar por nada, no tenía fuerzas y no tenía humor. Cuando salí mi sorpresa fue enorme. La habitación había sido limpiada y sobre la cama enorme y blanca había con petalos de rozas 3 corazones concéntricos, una botella de champagne y unos chocolates

J: Vení linda, acostate y disfrutá.

Me sirvió una copa, a mí me empezaron a caer las lágrimas, me besó, me miró a los ojos y me besó de nuevo. Empecé a tranquilizarme y me di cuenta que él había cumplido su fantasía pero yo también la mía, en verdad quería sentirme una puta, y la idea de un negro hermoso o un rubio californiano era solo una excusa para sentirme menos puta. Ese tarde fui una prostituta y esa misma noche Julián me hizo sentir una dama en la cama.